El código no escrito de las bodas de invierno

Las bodas de invierno son cada vez más numerosas, aunque te lo podías imaginar porque falta muy poco ya para la tuya. Más parejas optan por casarse rodeados del ambiente romántico de un paisaje cubierto de nieve en Casa de Oficios y quienes eligen estos meses fríos, se alegran de tenerlo más fácil para encontrar mayor disponibilidad de sus servicios favoritos en la fecha que quieren.

IMG_0202

Como estarás ultimando los detalles del gran día, queremos compartir contigo algunas de las cosas que debes y no deberías hacer el día del sí quiero. Toma nota de código no escrito de las bodas de invierno.

 

Bodas de invierno: explota sus punto fuertes y no caigas en los errores más típicos

Las cosas que hacen diferentes a las bodas de invierno tienen que ver con:

  • Explotar al máximo la creatividad y hacer algo inesperado: parece que las celebraciones en estas fechas tienden a ser más sobrias, formales… y nada de eso. Al menos, no es la experiencia que tenemos en Casa de Oficios. Las bodas que mejor han salido han sido aquéllas en que la novia no ha tenido miedo de experimentar. Puedes hacerlo con el menú de boda y trasladar a tus invitados a un exótico rincón alejado de lo cotidiano o con los colores de la decoración. ¿Por qué no elegir colores llamativos, brillantes y crear un país de las maravillas tropical en clave de limas, naranjas y tonos flúor? Será la chispa que encienda la diversión para todo el resto de la jornada.
  • Elegir el vestido de novia que más te guste: sin preocuparte del tipo de tela, el estampado o el diseño. Nadie dice que las bodas de invierno deban necesariamente tener como protagonista a una novia de manga larga o con un vestido de cuello alto. Lo importante es que te sientas cómoda, guapa y a gusto. Eso sí, la cercanía a la sierra de Casa de Oficios hacen que pueda ser necesario llevar un cárdigan u otra prenda de abrigo que te cobije de las bajas temperaturas, para que un resfriado no te pase factura durante el viaje de novios.
  • Crear una recepción acogedora: aprovechando que la puesta de sol es más temprano, haz que el momento llegue cuando ya estén encendidas todas las velas. Su resplandor marcará el comienzo de la fiesta y el principio de las horas de más frío en el exterior, por eso, puedes encargar que se sirvan deliciosos consomés que den la bienvenida a tus invitados y poner a su disposición cálidas mantas y una zona todavía más hygge, como dirían en Escandinavia, para que puedan degustar lo que les ofrezcas en la recepción entre sólidos muebles de madera, cojines y todo tipo de texturas suaves.

Ya debes tener una idea muy clara de lo que quieres y, para terminar de perfilar los detalles, no te olvides de descartar esas ideas que no van tanto contigo ni con las bodas de invierno que te gustan, esos errores que te pueden estropear el día, como:

  • Elegir un modelo de vestido para las damas de honor que asegurará su congelación durante la ceremonia.
  • Llevar demasiado al límite la temática navideña para la decoración y lograr que los invitados crean que están en una fiesta de navidad en vez de en una boda.
  • Pasarte con el termostato, literalmente, y cocer a todos los asistentes a tu boda por subir demasiado la calefacción para evitar el frío.
  • Entusiasmarte con la idea de un paisaje nevado y planear una cena cóctel al aire libre…
  • …o privar a tus invitados del chocolate caliente a la hora de la recena, un extra de catering que no debería faltar en ninguna de las mejores bodas invernales.